El miércoles 4 de noviembre, el área de Recursos Humanos de otra empresa del Grupo HZ, dueño de Papelera del Sur, citó a los representantes del gremio papelero a una reunión en Bahía Blanca y les comunicó el cierre definitivo de su planta de Tornquist, en el sudoeste bonaerense. La decisión deja sin trabajo a unas 160 personas: 110 bajo convenio y alrededor de 50 fuera de convenio, según informó Infobae.
La fábrica, con más de seis décadas en la ciudad, hacía cartulina para envases. Según el sindicato, la empresa argumentó que producirla dejó de ser rentable frente a la cartulina importada. El Economista e iProfesional coincidieron en que el grupo ya había empezado a comprar afuera el material que antes fabricaba ahí; El Economista precisó que lo trae de Brasil. iProfesional agregó que la planta arrastraba problemas financieros desde hacía unos dos años y medio, con paradas de producción y suspensiones.
Según el gremio, la empresa dijo que quiere pagar las indemnizaciones en noviembre. El Ministerio de Trabajo bonaerense intervino de oficio y la Municipalidad de Tornquist, una ciudad de unos 7.500 habitantes, repudió el cierre.
Por qué importa
En una ciudad chica, el cierre de su única fábrica grande, como la describió el gremio, también golpea a proveedores, transportistas y comercios, como señaló iProfesional. Y se suma a la caída industrial que marcan los datos oficiales: en septiembre, la producción manufacturera fue 1,8 % menor que un año antes, según el último informe del INDEC, aunque el rubro que incluye al papel tuvo un mes mejor y creció 6,4 %.